
La Geria
Parece un paisaje lunar, pero es una viña. Después de las erupciones del siglo XVIII, los campesinos descubrieron que el picón (la ceniza volcánica negra) guarda la humedad del rocío nocturno. Cavaron hoyos hasta la tierra fértil, plantaron una cepa en el fondo de cada uno y la protegieron del alisio con un muro de piedra en forma de media luna.
De aquí sale la malvasía volcánica, el vino que sabe a Lanzarote.
Plan: parar en alguna bodega de la carretera LZ-30 a tomar una copa. Conduce quien no beba.









